Desde hace tiempo, mi conciencia sintoniza más allá de lo material cada vez que oye hablar de Terrence Malick. Entre su obra, The New World o The Thin Red Line son razones para ello.Bajo una rica variedad de ideas reposa en toda ella la exquisitez de su imagen, palabras y notas de un delicada melodía.
Su nombre aún no está entre los más grandes, ni ha sido premiado, a pesar de merecerlo. No obstante, con The Tree of Life, su carrera sigue y perpetúa ese afán por el "dejarse llevar" de las emociones, y la crítica analítica de la razón. Es pronto para valorar un producto por su trailer, pero con actores como Brad Pitt o Sean Penn podemos referirnos a la excepción de esta regla.
Jack evolucionó con y en el Universo. Durante los años 50 creció como el primero de tres hermanos, entre el cariño y bondad de su madre, así como la dureza de su padre, quien le enseñó a enfrentarse a la realidad. Aprendió a observar con su alma y luchó por caminar sólo, por olvidar y perdonar las manos de aquel que le guió a cada paso. Vivió la historia de la vida entre su familia, la primera escuela en donde se aprenden las lecciones de este mundo, así como la más importante de todas: el amor.













