
En su interminable viaje divisó selvas sin arboles, urbes inmersas bajo una niebla sucia y grisacea, seres humanos abandonados por su destino, otros en cambio escapando del suyo. Vió que el mundo agonizaba, y en el reflejo de un rayo de sol atisbó una suave melodía escondida en el interior de los árboles, una leyenda susurrada por el viento. Portland Studios, debido a la incertidumbre que atenazaba al planeta, relató los devenires del viaje. Un trayecto cuyo final se hallaba en un paraíso, una utopía, una balanza equilibrada donde La Tierra convivía en armonía con los defectos humanos, donde las bestias ya no caminaban...
"... The Ruin Of The Beast."
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